martes, 29 de julio de 2014

Publicidad CLUM (64): Bubble Football

Si durante este mes ausente de fútbol tienes mono de practicarlo y hacerlo de forma CLUM, apúntate a un partido de Bubble Football. A España llegó hace unos meses a través de Barcelona y seguro que ya se estarán haciendo torneos también por tu ciudad.

Aquí una introducción.


Y aquí con ruiditos especiales.



viernes, 25 de julio de 2014

Temazos CLUM (63): Pichi, el chulo que castiga

Ahora que estamos bien instalados en plena canícula veraniega, el CLUM te va a dar un poco más de calor haciéndote revivir el polvo, los trajes de chulapo y el olor a gallinejas fritas, -tan propios del San Isidro madrileño-, a través del chotis Pichi, interpretado por la manchega Sara Montiel, cuyo nombre real era el menos comercial María Antonia Alejandra Vicenta Elpidia Isidora Abad Fernández. Éste cuenta la historia de Pichi, un macho alpha mesetario que parece que no se la cuela a la artista.

Un temazo más castizo que un bocadillo de chorizo.



Pichi, es el chulo que castiga
del Portillo a la Arganzuela,
y es que no hay una chicuela
que no quiera ser amiga
de un seguro servidor.

¡Pichi!
Pero yo que me administro,
cuando alguna se me cuela,
como no suelte la tela,
dos morrás' la suministro;
que atizándoles candela
yo soy un flagelador. 

Pichi
es el chulo que castiga
del Portillo a la Arganzuela,
Es que no hay una chicuela
que no quiera ser amiga
porque es un flagelador.

¡Pichi!!
No reparo en sacrificios:
las educo y estructuro
y las saco luego un duro
pa' gastármelo en mis vicios,
y quedar como un señor.

Anda, y que te ondulen
con la 'permanén',
y pa' suavizarte, que te den 'col-crém'.
Se lo pués pedir a un pollito bien,
que lo que es a mí, no ha nacido quién.

Anda, y que te ondulen, con la 'permanén',
y si te sofocas, ¡tómalo con seltz!

Eres, Pichi, para mí
de lo que no cabe más,
y yo sé de algunas por ahí
que van desesperás, detrás de ti.

¡Pero, a mí, no!
Porque de nén!
¡Bueno soy yo!

Anda, y que te ondulen, con la 'permanén',
y pa suavizarte, que te den 'col-crém'.
Se lo pués pedir, a un pollito bien.
Que lo que es a mí, no ha nacido quién.

Anda, y que te ondulen
con la 'permanén',
y si te sofocas
¡tómalo con seltz

martes, 22 de julio de 2014

Anécdotas CLUM (20): La apuesta al mordisco de Luis Suárez

Todos asistimos anonadados al célebre y reincidente mordisco del flamante fichaje del Barça Luis Suárez al italiano Chiellini en el pasado Mundial.


Oliéndose la tostada, un noruego CLUM apostó 12 días antes a que tal suceso sucedería. Se jugó 100 coronas (unos 10 euros) y ganó el equivalente a casi 700. Desde entonces, y con su aterrizaje en la liga española, el mordisco de Suárez a Sergio Ramos o Pepe se cotiza a 21 euros por euro apostado. A Ronaldo o a Bale a 51 pavos y otros como Xabi Alonso o su compañero de selección Godin, a 26.

El Hajvalia Pristina de Kosovo ha ofrecido asilo al futbolista para que juegue en este territorio durante los cuatro meses que le dure la sanción impuesta por la FIFA. Cuando este período acabe, veremos quien será el elegido por mordisquitos.


miércoles, 16 de julio de 2014

Canteos CLUM (74): Especial movimiento Free Party

Este próximo fin de semana se celebra una nueva edición del Monegros Desert Festival, una rave de 24 horas seguidas, donde la música y las vitaminas fluyen sin control en pleno desierto aragonés.

Sin embargo, el CLUM opta por darte una sobredosis de información reivindicando las fiestas en las que se inspira este festival: las llamadas free parties, squat parties o teknivals, es decir, fiestas clandestinas, generalmente al aire libre, donde sonidos CLUM hacen entrar a la gente en una especie de estado emocional y psicológico alterado. Aunque se nutren de géneros musicales puramente electrónicos, las raves tienen un fuerte componente tribal y de comunidad, a diferencia de los clubes convencionales. Para algunas personas como el estadounidense Douglas Rushkoff, escritor, columnista y profesor de cultura virtual de la Universidad de Nueva York, “La cultura rave es donde veo la mayoría de las formas conscientes más evolucionadas de espiritualidad hoy en día. Es un lugar donde la ciencia, la tecnología, la cultura global y la cultura joven se encuentran en un ritual espiritual pagano.”

En esta página explican el porqué de ésto a través de sus orígenes
El origen de estas fiestas como tales, se traslada a los años 60 en Estados Unidos. El movimiento hippie sufría la mirada de Nixon y muchos decidieron exiliarse y viajar por todo el mundo, llevando consigo un fenómeno sociológico contemporáneo: los New Age Travellers. En Inglaterra, estos nuevos nómadas, vivían en camiones o autobuses transformados en casas e iban de festival en festival, naciendo así la cultura de la fiesta libre a lo largo de los años 80. Durante este período el movimiento musical crecía acompañado de una fuerte ideología como distintivo. El fin era utilizar un espacio para dar a conocer otro tipo de música en un ambiente de unión y de libertad. Alrededor del “sound system” se organizaban las fiestas en una zona autónoma como alternativa a las ofertas de ocio existentes. Basadas en la filosofía de Hakim Bey, las free parties se convierten en “Zonas temporalmente autónomas”, es decir un espacio que por una noche es autogestionado e independiente. “Es una fiesta libre de cualquier tipo de restricción que pueda serle impuesta por la legislación o convenciones que regulan la escena de clubs” explica un colectivo de free party de Alicante. Se forma como una burbuja donde cada uno es libre de expresarse como quiera, respetando a los demás. El escritor especializado en música electrónica Eric Steins decía que “los ritmos de la música techno eran el énfasis de la cultura rave”.
Desde Estados Unidos el movimiento se exportó al Reino Unido y de ahí se extendió al resto de Europa, especialmente a países como Francia, Alemania, Italia, Holanda y España. En la última década, ante la mayor persecución de estas fiestas, el movimiento se está trasladando hacia Europa del Este, especialmente a países como la República Checa, Hungría o Rumanía.

En este recomendable documental italiano Tekno. Il respiro del mostro, se cuenta el estado actual de este fenómeno en Europa.



No obstante, antes de vértelo, merece la pena que eches un vistazo a lo que ocurrió en el año 2005 en el CzechTek, posiblemente la rave más salvaje del mundo, con un final acorde a tamaño desfase.



En España existen decenas de colectivos que continúan realizando multitud de raves a lo largo y ancho del mapa. Muchas de ellas al albor de festivales consagrados como el Sónar con su AntiSónar y el Viña Rock con su ViñaTek. Otras, como la Fiesta del Dragón en las Alpujarras se convierten en la mayor concentración hippy de Europa.

Sin embargo, es necesario volver casi treinta años atrás para recordar la famosa ruta destroy o ruta del bakalao valenciana, movimiento cultural CLUM que comenzó a principios de los ochenta en paralelo a la movida madrileña y terminó a mediados de los años noventa, pionero en traer a España los sonidos electrónicos más vanguardistas de la época. A pesar de su mala prensa durante décadas, últimamente se empieza a reivindicar como un gran fenómeno social y cultural con exposiciones como la que hubo hace escasos meses en el MuVIM de Valencia.


Aquí tienes el mítico documental de Canal + del año 1993 donde se explicaba este fenómeno:



Y, si todavía tienes ganas de más, no dejes de mirar e investigar sobre el festival Kazantip en la península de Crimea, antes rusa, luego ucraniana y de nuevo rusa. Cosa que al parecer se la suda a su creador, tal y como muestra este reportaje.


jueves, 10 de julio de 2014

Gente CLUM (71): John Wojtowicz "The Dog"

Hay gente CLUM que merece que se hagan películas y documentales en su honor. Uno de ellos es John Wojtowicz, el hombre que, en una calurosa tarde del verano de 1972, decidió atracar un banco de Brooklyn para pagar una operación de cambio de sexo a su amante (de hombre a mujer).

Sin embargo, este acto, que inspiró la película Tarde de perros, protagonizada por Al Pacino y que le catapultó a la fama como una especie de Robin Hood contemporáneo, es uno más en la intensa historia de este personaje. The Dog se autodefinía como un romántico y fue pionero del movimiento por la liberación de los gays, además de ser marido en paralelo de al menos tres personas (una mujer, otra en proceso y un travesti). Todo esto lo compatibilizó con una estancia en la cárcel, entre otras cosas. De contar la historia de su vida completa se encarga el documental de reciente factura The Dog.

Un tipo CLUM con las ideas más que claras.

Aquí un trailer del documental.



Aquí un trailer de la película.



Y aquí un vídeo-entrevista a los directores del documental, donde se profundiza un poco más en la figura de nuestro protagonista.



lunes, 7 de julio de 2014

Conceptos CLUM (26): Rajadas

Siempre hay un momento en que a la gente CLUM, si se le toca en exceso los huevos, explota.



En general, rajar se utiliza para el acto de criticar y protestar ante una situación. Sin embargo, especialmente en el mundo del fútbol, las rajadas equivalen a esos momentos CLUM en los que el protagonista abandona su raciocinio y sentido de la mesura para soltar todo lo que lleva dentro.

El siguiente vídeo recopilatorio hace un repaso por las mayores rajadas de las últimas décadas, efectuadas por ilustres personajes como los que veremos a continuación.



Si quieres ver más, aquí la recopilación completa. A partir del minuto 06:30 es el mismo contenido del vídeo que acabamos de ver.


jueves, 3 de julio de 2014

Un viaje CLUM al Sónar (Segunda parte)

Engañados nuestros estómagos, procedimos a enfrentarnos al blocor, otro final boss de aúpa. Nos hicimos con unas yonkilatas para facilitar nuestro paseo y poco a poco fuimos acercándonos a nuestro destino. Sin embargo, en la periferia, la escala humana brilla por su ausencia y pronto nos vimos obligados a tragar infraestructura a paladas. El paseo adquiría tintes épicos a medida que sorteábamos agresivas autopistas, puentes carente de aceras, túneles infectos y rotondas de cuatro carriles hasta que finalmente y gracias a nuestra fe, encontramos nuestro objetivo. No había tiempo que perder, así que nos metimos del tirón sin discusión alguna.

El Sónar de noche es la otra cara del de día. Si bajo la luz del sol es festival es relativamente comedido, bajo la luz de la luna se torna en desproporcionado. Las salas se componen de naves de más de 100x100 metros de tamaño, tanto al aire libre como bajo techo y en cada una de ellas el sónido es demencial, pero de una calidad inigualable. Como en el de día, ocurrieron dramáticas pérdidas y durante unas horas el grupo parecía que tomaba caminos divergentes. Escuchamos mucha buena mierda y montamos en los famosos coches de choque del Sónar, donde pudimos observar escenas de una elevada inconsciencia. Asombrosamente nos reunimos en el SonarCar, el escenario más macarra, el cual comenzó siendo un aderezo a los coches de choque y ha acabado siendo uno de los más populares.

A las 3.45 teníamos una cita ineludible en el SonarClub, el escenario mayor y genuino templo de la electrónica. El artista era Richie Hawtin, tan asiduo al festival como nosotros. Pronto comenzó a soltar toda su mierda, siempre fresca y blandita a la par que crujiente, que nos gozamos, y finalizó su sesión con altas dosis de populismo con lanzamiento de confeti incluido. Pero no sabíamos la que se nos venía encima.

El siguiente artista era Loco Dice, habitual dj del DC-10, el garito más cebado de Ibiza. Si Richie nos había obsequiado con jamón ibérico cortado muy fino, el germano-tunecino expulsó toneladas de mortadela en lonchas muy gordas. Loco, acostumbrado a pinchar en el chamizo ibicenco, sabía que no se iba a ver en otra igual en su vida, por lo que procedió a soltar todo su arsenal sin miramientos. La barbarie sonora iba acompañada de unos visuales dignos del Windows Media Player. Todo era muy barato. Nosotros deglutíamos todo ese chopped pidiendo y exigiendo más y nuestro estado, al igual que el del resto de las miles de personas que allí lo estaban dando todo, era el de una brutal acuosidad externa conseguida a base de extraer todos nuestros líquidos internos. Esta situación insostenible sólo podía verse parcheada a base de frecuentes visitas al baño, donde nos amorrábamos a los grifos como si no hubiese un mañana, atiborrándonos de litros de aigües de Barcelona y calcificando a base de bien todo nuestro sistema digestivo. Tras varios amagos de finalizar con su sesión, Loco, que no se iba del escenario ni con Zotal y arengado por las masas y sus palmeros, procedió a finalizar su sesión con un akelarre sonoro y visual del que todavía no nos hemos repuesto.

Con el sol ya en lo alto procedimos a abandonar civilizadamente las instalaciones y asistir al espectáculo que ofrecía el paisanaje que pululaba por la zona desde una gasolinera, donde nos hicimos cada uno con una botella de litro y medio de agua a modo de biberón. Especialmente llamativo era el parque móvil, compuesto por coches del año del trueno, monovolúmenes con familias felices fuera de lugar, trailers, motos, vehículos de tres ruedas, ciclistas madrugadores y gente que simplemente huía como si no hubiese un mañana. Tras pimplarnos las botellas conseguimos recuperamos levemente de la masacre sonora a la que habíamos asistido, la cual debería estar tipificada como delito en el Código Penal. Ahora quedaba la vuelta a casa, cosa que pronto se tornó ardua cuando un peseto pakistaní rechazó cogernos, alegando que no le salía rentable. Tras valorar la posibilidad de liarla un poco para que los Mossos nos dejaran en casa a cambio de una ondonada de hostias sanas, encontramos un taxista que se apiadó de nosotros y que rehusaba -con una sonrisa- el perdonarnos treinta céntimos a la hora de soltar los mortadelos.

Por fin estábamos en Saigón. Tumbados en nuestros camastros y reventados de forma incuestionable, el más del litro y pico de Red Bull que llevábamos en el cuerpo se hizo notar, teniendo como resultado una comida de techo de las que hacen época. Tras unas cuantas horas de insomnio decidimos seguir cumpliendo con las tradiciones e ir a pillar manduca a un restaurante xinés. Éste, ubicado en el polígono, nos ofreció una comida de calidad regular y rica en sales, cosa que no beneficiaba en absoluto a nuestro secor. Lo peor es que un niño que estaba al lado y que comía los rollitos con la mano, los sazonaba generosamente con cantidades absurdas de sal extra. Abonado aquel horror gastronómico, pasamos a tomarnos unos cafés y leer la edulcorada crónica de la Vanguardia, auténtica crónica de Narnia donde se obviaba -y con razón- lo perpetrado por Loco Dice hace tan solo unas escasas horas. La tarde sirvió para que desacansáramos unas horas y dejáramos de hacer el buho.

A última hora de la tarde regresamos a Barcelona y procedimos a dar un paseo sano por barrios como el Poble Sec, topónimo auténtico de nuestro estado, el multiculturalizado Raval, el Barrio Gótico, con unos ancianos haciendo botellón en un concierto de música clásica incluido, y la Barceloneta. Volvimos a Montjuic y, tras estar a punto de entrar en un garito dentro del circuito off-Sónar, decidimos -en un alarde de sentido común desconocido hasta ahora- volver a planchar a casa. 

Dormimos como bebés y procedimos a darnos unas friegas a base de agua mineral, abandonada ya toda esperanza de tener agua corriente. Volvimos a degustar otros pantumakers en Bellvitge, en un impecable ambiente dominguero y nos despedimos de Sergi, un tipo entrañable al que le cogimos cariño pese a sus ambigüedades sanas. Ya en coche hicimos una nueva visita a Barcelona, yendo a ver ciertos monumentos imprescindibles para aquellos que todavía no habían estado en la Ciudad Condal y así tiznar con una pátina de cultura esta escapada. Aparcamos cerca de la Sagrada Familia y nos introdujimos dentro de las hordas de turistas que deambulan por toda la zona, para posteriormente deleitarnos viendo las tiendas de souvenirs. A punto estuvimos de llevarnos un llavero con la estelada o una flamenca gaudificada.

De vuelta en el coche, un móvil del que desconocíamos su melodía comenzó a sonar. Lo encontramos y, bajo en nombre de "Serpa" apareció la voz de Sergi, con el que acordamos devolverle su aparato extraviado. Nos despedimos de él y del polígono y comenzamos nuestro regreso a Madrid. Tan sólo nos quedaban seis horas y pico de viaje para llegar a la seca meseta.

Con su mezcla de refinamiento y macarrismo, el Sónar satisfizo un año más, y de forma impecable, las necesidades de hardcore que el CLUM siempre reclama. 

Así sí.

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